Con las tablas en la cabeza
T. El pais-Uruguay
Los presidentes de Unasur consiguieron consensuar, luego de 7 horas de debate intenso y por momentos ríspido, un documento que condiciona la presencia de fuerzas militares extra regionales, pero evita mencionar explícitamente el pacto militar entre Colombia y Estados Unidos.
Sin avanzar en una definición sobre el acuerdo entre Colombia y Estados Unidos por el uso de bases militares, los presidentes de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) acordaron ayer que sus cancilleres y ministros de Defensa se reúnan en septiembre para diseñar un acuerdo de cooperación que permitiría al Consejo Suramericano de Defensa inspeccionar las bases militares de cada país miembro de la unión.
El presidente colombiano Alvaro Uribe pareció aceptar la idea de la inspección, aunque los mandatarios comenzaron a abandonar la sala cuando aún se afinaba la declaración final, así que no hubo ceremonia para suscribir el documento. "Vamos a esperar que funcione ese Consejo de Defensa, que supervise las bases... ¿qué más se puede hacer?", dijo el presidente ecuatoriano Rafael Correa, presidente pro témpore de la Unasur, en una conferencia de prensa posterior al cierre de la reunión.
Los jefes de Estado instruyeron a sus cancilleres y ministros de Defensa "a celebrar una reunión extraordinaria, durante la primera quincena de septiembre, para que... diseñen medidas de fomento de la confianza y de la seguridad de manera complementaria a los instrumentos existentes en el marco de la OEA". Las medidas deben incluir "mecanismos concretos de implementación y garantías para todos los países aplicables a los acuerdos existentes con países de la región y extrarregionales; así como al tráfico ilícito de armas, al narcotráfico y al terrorismo de conformidad con la legislación de cada país".
Uribe logró así impedir que la Unasur rechazara de cuajo el acuerdo con Washignton, como proponía el presidente de Bolivia, y consiguió arrancarle a la unión una condena a medias de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). Durante una de sus alocuciones, en la que enfatizó que el acuerdo con Estados Unidos está destinado a poner freno al narcoterrorismo y subrayó que no implica la cesión de soberanía por parte de su país ni un avance de las tropas estadounidenses sobre el territorio de otras naciones, Uribe había manifestado su inquietud porque América Latina aún no hubiera reconocido "como terroristas, no algunos hechos, sino la actividad general del grupo".
Tras largas horas de debate, en las que abundaron las acusaciones cruzadas, los mandatarios de América del Sur suscribieron un documento final en el que reafirmaron "que la presencia de fuerzas militares extranjeras no puede... amenazar la soberanía e integridad de cualquier nación sudamericana y en consecuencia la paz y seguridad de la región", pero dejaron pendiente su posición sobre el acuerdo entre Bogotá y Washington que ha puesto bajo tensión a la región.
Tampoco hubo acuerdo sobre el pedido que hizo Correa de una reunión urgente con el mandatario de Estados Unidos Barack Obama para que explique los intereses de su país en la región. La moción de Correa había sido respaldada por los presidentes de Argentina, Brasil y Venezuela pero objetada por el presidente colombiano Álvaro Uribe, y quedó finalmente afuera del documento. Sí se incluyó un apartado en el que los jefes de Estado reafirmaron su "compromiso de fortalecer la lucha y cooperación contra el terrorismo y la delincuencia transnacional organizada y sus delitos conexos: el narcotráfico, el tráfico de armas pequeñas y ligeras" y rechazaron "la presencia o acción de grupos armados al margen de la ley".
Tampoco hubo mención a un pedido de Correa y el presidente venezolano Hugo Chávez, que habían reclamado a Uribe que presente el documento del acuerdo con Estados Unidos para disipar los temores sobre un avance de ese país en la región. "Ha habido informaciones muy difusas, vagas, ambiguas", dijo Chávez. "Que se nos haga llegar, en aras de la transparencia, el documento".
"Creo que, en síntesis, hemos arribado a un buen final", dijo la mandataria argentina Cristina Fernández en la conferencia de prensa junto a Correa. Uribe, que había llegado acorralado a la cumbre, logró evitar una condena como proponía Evo Morales y Chávez, quien detrás del pacto Bogotá-Washington veía una amenaza directa -llegó a firmar que "de invasión de Venezuela"- se fue con las manos vacías. "¿Para qué van a dominar el petróleo si usted se lo vende todo a los Estados Unidos?``, le disparó el presidente peruano Alan García a Chávez al referirse al temor de Venezuela por la presencia de militares estadounidenses en Colombia. "Es broma", dijo luego sobre la frase, que provocó sonrisas, excepto en Chávez.
Los puntos de la declaración final
Fortalecer a Suramérica como zona de paz, comprometiéndonos a establecer un mecanismo de confianza mutua en defensa y seguridad.
Reafirmar nuestro compromiso de fortalecer la lucha y cooperación contra el terrorismo y la delincuencia transnacional organizada y delitos conexos
Reafirmar que la presencia de fuerzas militares extranjeras no puede amenazar la soberanía e integridad de cualquier nación suramericana y la paz y seguridad de la región.
Instruir al Consejo Suramericano de Defensa, para que analice el texto sobre "Estrategia Suramericana. Libro Blanco".
Instruir a Ministros de RR.EE. y de Defensa a celebrar una reunión extraordinaria.
Uruguay rechaza las bases militares
Bariloche | El gobierno de Uruguay rechaza la instalación de bases militares de terceros países en su territorio y en América del Sur, según dijo ayer el presidente Tabaré Vázquez en la Cumbre de Unasur. "Uruguay lo ha rechazado por 200 años, y hemos cumplido que no haya bases militares extranjeras en nuestro territorio así como en los países constituyentes del bloque. Hemos defendido esta posición sin estridencias pero con total firmeza", dijo Vázquez.
Esta convicción, según explicó el mandatario, llevó a negar recientemente autorización a que un avión tanque británico cargue combustible en Uruguay "para abastecer a aviones cazas británicos que operan en la base militar en las Islas Malvinas argentinas", agregó.
Sin mencionar explícitamente el caso de Colombia, Vázquez dijo que Uruguay respetará su soberanía pues "aboga por la no intervención en asuntos internos de otros estados y el apego al derecho internacional, pero también que América del Sur tiene que ser una tierra de paz". El mandatario también se mostró a favor de "luchar contra toda forma de violencia y distintas formas de llevar adelante el tráfico y el narcotráfico" y aseguró que "las controversias que tenemos debe ser resuelta por la vía pacífica, del respeto, de la tolerancia".
Vázquez no se pronunció respecto a que el tema pase a la Comisión de Seguridad del bloque, como había anunciado el canciller Gonzalo Fernández, según informó Radio El Espectador.
Honduras. El presidente Vázquez aprovechó la instancia regional para anunciar que Uruguay dejó de reconocer a la embajadora concurrente de Honduras en Montevideo, Carmen Eleonora Ortez Williams, "por no representar al gobierno legítimo" de su país, encabezado por el depuesto presidente Manuel Zelaya.
Un comunicado de la cancillería explicó que la decisión se toma sobre la base de las resoluciones de la OEA y la posición adoptada por Montevideo el 28 de junio pasado, día del golpe de Estado contra Zelaya, cuando anunció que "no reconocerá a un eventual gobierno que pudiera surgir de una situación de ruptura de la legítima institucionalidad democrática" en Honduras. La embajadora fue cesada en sus funciones en Buenos Aires el 13 de agosto. AFP
Alan García
Perú
Indicó que Uribe debería "poner las cartas sobre la mesa" y explicar el acuerdo, pues si éste se limita a Colombia entonces para él no es una amenaza.
Rafael Correa
Ecuador
Dijo que la presencia militar de EE.UU. afecta la estabilidad en la región y "constituye un grave peligro para la paz". Pidió explicaciones a Barack Obama.
M. Bachelet
Chile
Reconoció "legítimas preocupaciones" y apoyó la convocatoria al Consejo de Defensa de la Unasur con el objetivo de revisar los alcances del acuerdo.
Fernando Lugo
paraguay
Pidió transparencia a Uribe en cuanto al alcance del pacto y llamó a abrir las fronteras de todos los países de la Unasur si no tienen nada que ocultar.
Lula Da Silva
brasil
Insistió con invitar a Barack Obama para debatir el tema y pidió garantías a Colombia de que las tropas de EE.UU. no van a operar afuera de su territorio.
C. Fernández
argentina
Manifestó su desacuerdo y llamó a adoptar una doctrina uniforme para evitar que otros países adopten decisiones unilaterales y perturben la paz.
Hugo Chávez
Venezuela
Afirma que el pacto militar siembra una "semilla de guerra", pidió que se active el Consejo de Defensa de Unasur, y criticó un texto que atribuyó a EE.UU.
T. Vázquez
uruguay
Se manifestó en contra de la presencia militar extranjera en la región, pero afirmó respetar la soberanía colombiana y pidió una solución pacífica.
Evo Morales
Bolivia
Fue el más duro contra el acuerdo entre Bogotá y Washington y dijo que, si todos estaban de acuerdo en rechazar las bases, firmaran un documento.
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